Estos equipos son recomendados para aquellos lugares donde no se cuenta con una estructura capaz de soportar un puente grúa. Son particularmente aptos también para operaciones que deben realizarse a la intemperie.

Están compuestos de una o dos vigas de carga apoyadas en cuatro patas, las cuales estan provistas en su parte inferior de testeras, que permiten que el conjunto se desplace sobre vigas carrileras montadas a nivel del piso.

Cumplen la misma función que un puente grúa y el espectro de cargas y trochas es muy amplio.

Estos equipos de acuerdo a las cargas y trochas requeridas por las operaciones a las que estarán destinados, pueden ser monorrieles o birrieles, pudiendo ser provistos opcionalmente para ser operados manual o eléctricamente.

En el primero de los casos la carga máxima no debe superar las 3 toneladas ni la trocha los 4 metros.

Dentro de esta categoría de equipos, se encuentran los llamados “semipórticos. Se trata de equipos cuya estructura surge de la combinación de un puente grúa y de un pórtico, ya que uno de los extremos de la viga de carga está vinculada a dos patas que apoyan en una testera que se desplaza por una viga carrilera montada sobre el piso y el otro extremo lo hace sobre una carrilera elevada.

Debido a la gran cantidad de situaciones en las que estos equipos pueden constituir una alternativa válida, cada caso requiere el desarrollo de un proyecto que en base a las necesidades del cliente, es desarrollado sin cargo por nuestro Dpto. de Ingeniería.




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